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Colin Chapman, fundador del Team Lotus
Colin Chapman31 may 20265 min de lectura

Colin Chapman: alguien un poco diferente

El enero de 1928 fue distinto. Londres sufrió su última gran inundación tras una tormenta prácticamente sin precedentes, e incluso las calles de Richmond, a 25 kilómetros del centro de la capital, quedaron anegadas. A menos de un kilómetro de allí se encontraba el pub de Stan Chapman, el Orange Tree, sustento de su matrimonio con Mary Bruce y el primero de varios negocios que permitieron a la familia vivir sin grandes lujos, pero sin preocupaciones, a las afueras de Muswell Hill. Menos mal que aquel local se mantuvo intacto durante el desbordamiento, porque se cree que, cuatro meses después, fueron esas paredes las que vieron nacer a Anthony Colin Bruce Chapman.

¿Cómo empezó Colin Chapman en el mundo del motor?

Lo que quedó claro desde una temprana edad es que el joven Colin no creció con ánimo de seguir adelante con el negocio familiar. Lejos de doblar el lomo ayudando a sus padres a servir comida en los eventos que ofrecían por la zona, mostraba ya su picaresca aprovechando para entrar gratis en ellos y, en uno de aquellos guateques, en marzo de 1944, conoció a la persona con la que construyó los cimientos de su equipo, sus sueños y su vida: Hazel Williams. La que terminaría siendo su esposa comentó públicamente que, desde aquel primer encuentro, ya pudo ver que se trataba de alguien “un poco diferente”.

Y tan diferente. A finales de ese mismo año, Colin diseñó junto a su padre un dispositivo que ayudaba a detectar bombas V-1 en la zona, con el objetivo de protegerse de los bombardeos de la Luftwaffe. Quedaba clara su vocación: tras formarse en la Stationers’ Company’s School, empezó sus estudios de ingeniería estructural en la University College London, donde obtuvo el título un año más tarde de lo previsto al tener que repetir su último examen de matemáticas —no por falta de conocimientos, sino, quizá, por su baja asistencia a clase—. Nada más entrar en la universidad hizo buenas migas con un compañero, Colin Dare, y los dos tocayos crearon un negocio de compraventa de coches que compaginaban con los estudios, asentándose en Warren Street, la calle donde los londinenses encontraban todos los coches de segunda mano de la ciudad —y donde la fortuna de un tal Bernie Ecclestone dio sus primeros pasos—.

El negocio no duró mucho: en octubre de 1947, como medida de austeridad, el gobierno británico eliminó el cupo mínimo que garantizaba combustible para cualquier conductor privado. Chapman se apresuró a vender todos sus vehículos para no sufrir la bestial caída de precios, y lo consiguió, pero con una sola excepción: un Austin 7 de los años 30 se quedó en el garaje de sus suegros.

¿Cuál fue el primer coche de Lotus?

El Austin era un coche económico que motivó a mecánicos de todo el mundo a trastear con él —de hecho, fue la base sobre la que un tal Bruce McLaren aprendió todo sobre el motor en el taller de su padre en Nueva Zelanda—. Colin también lo desmontó para dar rienda suelta a su creatividad y no solo trabajó en él, sino que lo transformó por completo: reforzó el chasis, unió la madera interior con unas barras de aluminio del exterior, amplió la parte trasera y modificó por completo la suspensión. Aquello ya no era el Austin 7: era el que conoceríamos como Lotus Mark 1.

El británico convirtió un utilitario en un bólido que cosechó varios premios en diversos trials, conduciéndolo él mismo con su querida Hazel al lado. Su obsesión por la velocidad ya era irreversible, así que utilizó el dinero ganado para comprar otro Austin 7 y moldear el Mark 2, que cambió la transmisión y el motor por unos provenientes de un Ford 8 primero y un Ford 10 más tarde, e instaló un frontal más aerodinámico. Ah, y la novedad más importante: fue el primer coche bautizado con el nombre de Lotus.

Ese primer Lotus siguió cosechando éxitos en los trials, pero Chapman decidió escapar del barro y empezar a competir en circuitos en eventos del 750 Motor Club. El 3 de junio de 1950, en Silverstone, su Mark 2 pudo plantarle cara a un todopoderoso Bugatti Type 37; un “upset”, que dirían los anglosajones, que le llevó a centrarse en los circuitos. Para poder seguir invirtiendo en sus Lotus, además, se incorporó a la empresa British Aluminium, donde durante cinco años obtuvo un jornal extra y, sobre todo, experimentó con el aluminio, material con el que años después revolucionaría el mundo del automovilismo.

Colin Chapman lanza su gorra al aire celebrando una victoria de Lotus

¿Cómo nació Lotus como equipo?

Es posible que tal revolución no se hubiese dado nunca de no ser por un fortuito encuentro a un kilómetro de la casa de sus padres. Después de pasear una y otra vez con sus coches por la calle Vallance Road, Colin se detuvo frente al número 104 y saludó a los hermanos Michael y Nigel Allen, que siempre le observaban con curiosidad desde el portal. Resultó que eran grandes amantes de la automoción y gozaban de un amplio garaje repleto de herramientas: todo lo que a Colin le faltaba en el garaje de sus suegros. Había saltado la primera gran chispa de Lotus.

En 1951, ya aliado con los Allen, Chapman diseñó el Lotus Mark 3, su primera gran demostración de fuerza. Nacido para competir directamente en circuitos, buscó por primera vez el límite del reglamento de los 750 Formula: modificó el motor, aumentó la rigidez torsional cerrando las vigas principales del chasis y aligeró mucho la carrocería usando aluminio. El Mark 3 arrasó en todas y cada una de las carreras de la categoría.

El potencial de sus diseños seguía sin encontrar techo, así que el 1 de enero de 1952 Michael Allen y Colin Chapman formaron la Lotus Engineering Company, instalada en los antiguos establos del Railway Hotel de Stan Chapman. Durante sus dos primeros años produjo varios modelos exitosos: primero el Mark VI —el primero con un chasis tubular— y, poco después, el Mark VIII, un coche muy ligero y aerodinámico que rezumaba la filosofía que acompañó a Chapman hasta el fin de sus días. El éxito en las carreras y en la venta a particulares les llevó a querer separar las actividades comerciales de las deportivas.

Con ese objetivo, en 1954 Colin Chapman fundó el Lotus Team Limited, esta vez sin los hermanos Allen. Para entonces, su vida ya era radicalmente distinta: trabajaba a pleno pulmón en su marca tras dejar British Aluminium y su equipo ya formaba parte del Campeonato del Mundo de Fórmula 1. Siempre de la mano de Hazel, con la que se casó en 1953 y con la que tuvo tres hijos, el nombre de Colin Chapman empezó a conquistar, poco a poco, los titulares de la prensa mundial.


La FIUM 004 dedica 164 páginas a Colin Chapman y a Lotus. Además de la figura de su fundador, recorre el primer monocasco de la Fórmula 1, el Lotus 49 y el Cosworth DFV, el negro y oro del 72 y el polémico Lotus 88, e incluye una entrevista en exclusiva con su hijo, Clive Chapman, en el Classic Team Lotus.

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