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El Lotus 72E de Emerson Fittipaldi, fotografiado en las instalaciones del Classic Team Lotus
FIUM 00431 may 20264 min de lectura

Lotus 72: el negro y oro más icónico de la Fórmula 1

Cuando Max Verstappen ganó el Gran Premio de Abu Dabi de 2023 al volante del Red Bull RB19, situó a su monoplaza como el más exitoso de la historia del Campeonato del Mundo de Fórmula 1, con 21 victorias. Una más que el Lotus 72: el coche que el mismísimo Adrian Newey, en sus propias palabras, desearía haber diseñado. Veinte victorias en 74 Grandes Premios, 39 podios, 17 pole positions y tres títulos de Constructores —1970, 1972 y 1973— y dos de pilotos para uno de los coches más innovadores y longevos de la historia de la categoría reina.

¿Por qué fue tan revolucionario el Lotus 72?

Después del fracaso del Lotus 63 con tracción a las cuatro ruedas, Colin Chapman consideró que había llegado la hora de reemplazar al exitoso Lotus 49. Para ello colaboró con Firestone y, junto a Maurice Philippe, ideó un diseño con muy poca masa no suspendida y sin cabeceo, lo que le permitía ser especialmente amable con el compuesto de neumático más blando. Su perfil de “cuña”, con un frontal muy bajo, fue posible gracias a la innovadora presencia de los radiadores a ambos lados del piloto —¡bienvenidos, pontones laterales!— y a una compleja suspensión que maximizaba el rendimiento independientemente de la carga de combustible. Más problemas dieron los frenos “inboard”, con un susto para Jochen Rindt en el Jarama que dejó al austriaco afirmando que no iba a volver a subirse “a ese maldito coche”.

¿Qué títulos ganó el Lotus 72?

Rindt acabó cediendo. Se reencontró con el 72 en Zandvoort y ganó, en una victoria marcada por la muerte de Piers Courage. Siguieron tres triunfos más consecutivos, pero el 5 de septiembre de 1970 el austriaco perdió la vida en Monza. Su liderato en el campeonato era tan amplio que el título acabó siendo suyo: el único campeón póstumo de la historia de la Fórmula 1. En 1972, con cinco victorias, Emerson Fittipaldi se convirtió en el campeón del mundo más joven hasta el momento y entregó a Lotus un nuevo título de Constructores. Para 1973, Chapman intentó el “más difícil todavía” juntando a Fittipaldi y a Ronnie Peterson en un auténtico “Dream Team”; con el cambio de Firestone a Goodyear como acierto añadido, sumaron otro título de Constructores, aunque la pelea interna permitió que Jackie Stewart se llevara el de pilotos.

¿Por qué el Lotus 72 era negro y oro?

La icónica decoración llegó en 1971, cuando Imperial Tobacco dio paso a John Player Special tras cuatro años con Gold Leaf. Inicialmente, la librea usó pintura dorada, pero el equipo se topó con un problema inesperado: como la pintura usaba oro en su composición, se ennegrecía con facilidad y obligaba a repintar los coches una y otra vez. Incluso se hicieron pruebas con pan de oro —irónicamente, llamado en inglés gold leaf—, pero los costes eran demasiado elevados. La situación coincidió con la popularización de la televisión en color: el dorado llegaba a parecer prácticamente marrón en pantalla, así que Chapman optó por un tono más cercano al beige que daba mejor apariencia en televisión, manteniendo la ilusión del “Black & Gold” desde lejos. Curiosamente, cuando Lotus volvió a la Fórmula 1 de la mano de Renault, el equipo cayó en el mismo error con la pintura dorada; y aún sucedió otra vez con el Haas y la marca Rich Energy.

¿Por qué duró tanto el Lotus 72?

Su larga trayectoria estuvo forzada, en parte, por los fracasos de sus herederos. Tras la marcha de Fittipaldi a McLaren, Chapman creó el sucesor, el Lotus 76: un coche con cuatro pedales —había que frenar con el pie izquierdo, algo inaudito entonces— y un embrague electrónico que, sobre el papel, daba un salto de casi quince años hacia el futuro. La realidad fue muy distinta: tantas innovaciones dejaron al 76 con un peso mayor que el del 72 y un rendimiento que no era superior. Peterson sugirió volver al viejo 72 y Chapman tomó la difícil decisión de descartar el nuevo modelo, con el que el sueco ganaría en Mónaco, Dijon y Monza. De cara a 1975, una versión “E” ya no pudo frenar el declive y, con tan solo nueve puntos, Lotus jubiló su modelo más laureado. Veintiún años después, en 1996, el Lotus 72 se proclamó Campeón del Mundo de coches históricos, el primero de la marca en lograrlo… curiosamente, sin ganar una sola carrera.

Puede que el Red Bull RB19 sea el coche más laureado de la historia, pero ¿tiene acaso una canción dedicada? En 1973, el cantautor brasileño Zé Roberto sacó un single titulado “Lotus 72D”, inspirado por la victoria de Fittipaldi en el Gran Premio de Brasil. Y, si contamos las cuatro victorias en carreras no puntuables, los éxitos del 72 ascienden a 24, tres por delante del RB19. Punto, set y partido.


La FIUM 004 dedica un número entero a Colin Chapman y a Lotus. Además de la figura de su fundador, recorre el primer monocasco de la Fórmula 1, el Lotus 49 y el Cosworth DFV, el negro y oro del 72 y el polémico Lotus 88, e incluye una entrevista en exclusiva con su hijo, Clive Chapman, en el Classic Team Lotus.

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